domingo, 27 de noviembre de 2011

sé de muy buena tinta que podrías calmar mi sed..

Le puse a Cristo mi sombrero de cowboy y me tiré a la piscina para quitarme la vida desperté tendido en una jardín
 lleno de colores y una botella de ron clavada en el corazón. Fumándome la vida como hierba clandestina
como un vicio incontrolado tirado por el lavabo tragándome las penas, curando las heridas en alcohol 96º
Y me quedo tumbado en el suelo mirando las nubes a mi alrededor, estoy lejos y no me arrepiento grito desde dentro
 rasgándome la voz. Le di esquinazo a mis ganas de fingir y me día la bebida donde todo termina le puse
 una vela a un santo cualquiera y le pedí que cuidara de mi cada mañana. Fumándome los sueños, reclamando 
un día eterno fastidiando a los vecinos, congelando a los amigos..  Y si mañana no pudiera volver a ser feliz dile
 a todos que tirado aquí quiero seguir
  sin mas, sin ti.


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